sábado, 16 de abril de 2016
Cosas que nunca subí =( Quebec
Québec es un lugar kitsch y los québécoises son muy naive. Bueno, esa es en este momento del lugar donde estoy, aunque no la fue desde el inicio y espero que después vuelva a cambiar.
Y es que ni siquiera me queda muy claro qué es Québec, como que le tiran para muchos lados. Cuando llegué, cuando me bajaba el avión, pensé "bueno, ahora sí este es el primer mundo." Confirmé esto cuando todos, absolutamente todos los letreros, desde la guía para llenar el formulario donde declaraba que no estaba importando especies en peligro de extinción ni medicinas extranias hasta el letrerito de los teléfonos, todos estaban en inglés y francés. Supuse que esa podía ser una razón por la que Canadá (o, mejor Québec) era uno de los lugares más pro del mundo; todo se los dicen dos veces, y si no les queda claro a la primera, pues a la segunda sí pero en otro idioma. Además, todos muy amables.
Pero luego empezaron a salir las cosas kitsch (mhhh... bueno, muchas de esas cosas me parecen kitsch porque no puedo evitar hacer las comparaciones con México). Por ejemplo, que las monedas tengan de un lado la cara de la Reina y, del otro, animalitos: castores, alces, osos polares y patos. Eso no puede ser serio, sobre todo la moneda donde salen la Reina y el castor (la de cinco centavos). Por un momento les iba a perdonar eso, porque vi que estaban sacando una especie de serie especial de monedas conmemorativas de los Juegos Olímpicos de Vancouver en dos anios (noten que ya encontré el acento agundo solito, sólo me falta la estúpida egne); de un lado, del de la Reina, están los aros (bueno, esto sí es más serio, al menos más que los castores y patos) y del otro lado algún deporte. Lo que hizo que me arrepintiera de pensar que las monedas se esataban volviendo serias es que las únicas que me han tocado son de curling y de curling paralímpico, los dos deportes más chafas del mundo y que tanto fascinan aquí.
También están las noticias, esas sí más local. Hay un periódico que parece ser que lo consideran como el Excelsior en sus buenos tiempos. Bueno, su encabezado el otro día (mhhh... no sé si así sea en provincia en México, pero aquí sale un periódico para todo el fin de semana; o sea que el el mismo el del sábado que el del domingo) en la edición de internet decía que un actor québécois que sale en la nueva película de Ásterix, Ásterix en los Juegos Olímpicos, fue a la premiere en Paris, y luego estaba el link para leer la nota completa. Y de lo más importante en la sección de política ha sido que el diriginte de un partido dijo que si no se arreglaba la situación, iba a haber elecciones (mhhh... bueno, si un posible resultado de las elecciones fuera el triunfo de un partido fascista, pues sí me asustaría, pero si las opciones son el Partido COnservador y el Bloc Québécois, pues, francamente...). Además, la marca libre de un súper se llama "Le Choix du Président"; yo no sé muy bien de qué presidente hablan, si aquí nunca ha habido uno o por qué, si son una monarquía, suponen que la elección del presidente vale la pena para imitar.
Y hay unas pequenias diferencias en las similitudes con México. La verdad, me metí a un McDonald's a ver si tenían Royal with Cheese o Quarter Pounder (es que tampoco me queda claro qué sistema de medición usan; como que le tiran para los dos lados, porque en masa usan en inglés pero en distancia usan el métrico); tenían Quarter Pounder, Quart de Livre, pero sí vendían alcohol, como en todos los lugares de fast food. También fui al Lac des Castors y a Mont Royal. Llegué a la conclusión de que es como el Chapultepec de aquí, donde todos van a pasear en domingo y llevan a sus ninios a que jueguen. Sólo que en lugar de haber trenecito de 20 pesos la vuelta y unos juegos de metal todo oxidado y despintado, hay un trineo jalado por un caballón de miedo que cuesta 35 dlls media hora, y esquíes de fondo y patines y trinenos y como colchones para tirarse en toboganes de nieve. Y, bueno, las senioras nice también se van a caminar a Mont Royal (mhhh... tal vez como sería en la Alameda en tiempos de Maximiliano o de don Porfirio o sería ahora si se privatizara...), con sus abrigones de piel (de castor, seguramente, que no se hagan (también hay pobres y gente mendigando, pero como también traen unas chamarronas, pues no se ven tan fácil, falta que se le acerquen a uno para pedirle dinero)). Y bueno, obviamente a menos 13 grados no había ningún Lac de Castors; todo estaba o congelado o cubierto de nieve, y los castores o sobre los hombros de las senioras nice o hibernando. Y también tiene un balcón enfrente de un chalet para ver toda la ciudad, como en Castillo de Chapultepec. Y ese balcón tiene una placa donde dice "Y aquí fue donde Jacques Cartier se puso a ver el infinito, le gustó tanto la vista y dijo ' aquí vamos a poner una ciudad y se va a llamar Mont Royal' ", como el Castillo de Chaoultepec con la placa donde cayó el ninio héroe en la bandera.
Bueno, también está el shock de llegar a una universidad de verdad. Me siento un poco como THX1138, un personaje de una película de George Lucas. YO soy ESTP31088508, es el código permanente que me piden para todo, para hacer un trámite, para entregar un trabajo, para entrar a un examen.... Sólo uin maestro se va a molestar en aprenderse nuestros nombres (bueno, es que en las otras clases somos más de 50 personas), y las clases son en auditorios con una acústica increíblemente mala. Ah, y les iba a decir desde la otra vez, que hay un maestro al que le fascinan los gatos, y en cada presentación de power point, al incio, pone uno. Y me sigo perdiendo en los pasillos.
De todas formas, todo eso, aunque sea medio kitsch, pues lo estoy conociendo y es nuevo, y eso, por sí sólo, está bien. Bueno, ahí se ven, que voy a comer poutine.
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