martes, 19 de febrero de 2008

Impresiones

Quería cambiar el tono de mis posts anteriores entonces escribiré algo como "ohh, ayer comí kip-saté" aunque sé que no a muchos les importa el contenido de mi estómago; no por eso algunos no preguntarán ¿qué es kip-saté? Los dejaré con la duda hasta que terminen de leer este post.
Tengo jet-lag permanente, es decir, mi ciclo de sueño permanece inalterado con respecto de México, entonces me duermo como buena abuelita a las 22.00 (quienes me han visto cabecear en un antro saben que es cierto), y despierto a las 7.30 como reloj. Esto me permite completar las lecturas para ese día en la mañana antes de mi clase de 9 (los lunes y viernes) y no tengo nada que hacer por las tardes. Sin embargo y a pesar de esta situación no me he perdido en el alcohol aún... ni en el distrito de la luz roja, ni en las coffee shops (que se llaman así porque la mota es tolerada, no permitida, entonces hay que medio esconderla). Por cierto, el distrito de la luz roja se está volviendo cada vez más pequeño y con menos turistas ingleses perdidos de borrachos a las 3 de la mañana. Los cristiano-demócratas le están quitando a Ámsterdam la mitad de sus ingresos por el turismo (ahhhh, pero que no se le ocurra a algún turista ir a un museo! por Dios!!!!), y la que antes era la sociedad más tolerante a los excesos y la perdición es ahora una bonita sociedad conservadora tendiente hacia la derecha (Para más información y por flagrante autopromoción ver mi artículo anterior en este mismo blog http://agencidaduviajes.blogspot.com/2008/02/un-artculo-para-pensar.html).

Tal vez yo lo veo así porque ya me acostumbré a tener que caminar por el distrito de la luz roja para llegar a la universidad. Oh sí señores, la máxima casa de estudios comparte carriles centrales con las múltiples puertas con luz de neón y señoritas con poca ropa.
Las bicicletas son otra cosa a la que hay que acostumbrarse. Me gustaría algún día ver a la gente en el D.F. en bici en vez de automóvil (sí, sería terriblemente gracioso--más lo primero que lo segundo--ver a alguien tratando de subir el segundo piso del periférico, con esa pendiente, en bicicleta. Sé que hay algunos que lo pueden hacer, pero yo insisto en que realmente los holandeses van a todos lados en bici porque acá todo es plano). Por ahora no la he necesitado, pero soy la peor persona para andar en bicicleta por este lugar, me dan miedo los holandeses tan altos y seguros de que la otra persona es la que se va a quitar... Por ahora no he necesitado bici, pero tendré que aprender, algún día, si quiero volverme holandesa.

Las clases van bien, son tranquilas, no hay mucho que leer, aunque sí mucho que escribir (ufff, dos páginas semanales por clase, es demasiado!) Lo cierto es que por ahora me he dedicado a descansar, a quedarme en mi casa y ver House, y a salir con gente desconocida, de esa con la que haces amistad obligado por las circunstancias y que termina convirtiéndose en tu quasi-familia porque te ha visto en peores condiciones que muchos de tus amigos (no especulen, no hay fotos de mí vomitándo en ningún lugar de la gran web).

Aquí lo dejo que tengo que ir a clases...Ah por cierto... kipsaté es pollo en salsa dulce de cacahuate.

1 comentario:

Luispa dijo...

mmmmm.... yo no estaría tan seguro de las fotos